sábado, 24 de junio de 2017

Claves geo-económicas para entender que pasa en Oriente Medio y Eurasia


 Resultado de imagen para mapa nueva ruta de la seda
Occidente no huele lo que se está cocinando en Eurasia
Pepe Escobar, escritor y periodista de “Asian Times”
Hace sólo unos días, aconteció un cambio geopolítico tectónico en Astana, Kazajstán, y sin embargo la fuerte ondulación sísmica apenas ha sido registrada por los círculos atlantistas.
En la cumbre anual de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), fundada en 2001, India y Pakistán fueron admitidos como miembros de pleno derecho, junto con Rusia, China y cuatro naciones de Asia Central (Kazajstán, Uzbekistán, Kirguistán y Tayikistán).
Así que ahora la OCS no sólo es la organización política más grande – por área y población – en el mundo; también une a cuatro potencias nucleares. El G-7 es irrelevante, la última cumbre en Taormina lo dejó claro. La verdadera acción , aparte del G-20, estará en los movimientos de la OCS.
Permanentemente ridiculizada en Occidente, desde hace una década y media como una mera tertulia, la OCS, poco a poco, sigue avanzando. Como lo señalara el presidente de China, Xi Jinping, de manera elegante ; “ La OCS es un nuevo tipo de relaciones internacionales que ofrece ganar a todos sus integrantes a través de la cooperación “.
La marca registrada por la OCS es bastante sutil. Su énfasis inicial – en el mundo post- 11 de Septiembre- fue a luchar contra lo que los chinos califican como “los tres males”; el terrorismo, el separatismo y el extremismo. Pekín y Moscú, al principio estaban pensando en los talibanes de Afganistán (y sus conexiones con Asia Central, especialmente a través del Movimiento Islámico de Uzbekistán (IMU).) pero, ahora la OCS preocupada por el deterioro de la seguridad en Afganistán llama a sus miembros a apoyar un proceso de “paz y reconciliación”.
A partir de este momento la OCS se involucrará directamente en la búsqueda de una solución a la “cuestión afgana” con la India y Pakistán a bordo – que trascenderá a los fallidos “remedios” del Pentágono; más tropas.
Por cierto la OTAN, desgraciadamente perdió la guerra en Afganistán. Los talibanes controlan al menos el 60% del país – Y ahora se añade un supremo insulto predecible; el Estado Khorasan Islámica (ISK) (rama del Daesh en Afganistán) acaba de conquistar Tora Bora, el territorio que el Pentágono bombardeo cuando perseguía a Osama bin Laden y a Ayman al- Zawahiri.
No nos equivoquemos; habrá acción de la OCS en Afganistán. Y esta acción va a consistir en llevar a los talibanes a la mesa de negociación. China se ha hecho cargo de la presidencia de turno de la OCS y está dispuesta a mostrar resultados prácticos en la próxima cumbre en junio de 2018.
Pisar el acelerador, pagar en yuanes
La OCS ha evolucionado de manera constante en términos de cooperación económica. El año pasado Gu Xueming, jefe de la Academia China de Cooperación Económica del Ministerio de Comercio, propuso crear un grupo de estudios que se encargara de establecer de zonas de libre comercio en los países de la OCS.
Su propósito: una mayor integración económica – ya en curso – para las pequeñas y medianas empresas. La tendencia a la convergencia es inevitable, irá en paralelo a las nuevas rutas de la seda – también conocida como el “cinturón” y el camino” (BRI)- y la organización liderada por Rusia llamada Unión Económica de Eurasia (UEE).
Así que no es de extrañar en la reunión bilateral (en Astana) de Xi y el presidente Putin se haya impulsado la fusión del BRI y la UEE. Y no estamos hablando sólo sobre el trío BRI, UEE y OCS; también nos referimos al Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIb), al Banco de Desarrollo de los BRICS (NDB), al Fondo de la Ruta de la Seda y a una amplia gama de mecanismos de cooperación político-económica.
Las cosas se mueven muy rápido y, en todos los frentes. En una reciente conferencia “El futuro de Asia” en Tokio, el supuestamente fiero primer ministro anti-chino Shinzo Abe anunció – sujeta a condiciones – que Japón está dispuesto a cooperar con la BRI, por su “potencial para conectar este y el oeste, así como las diversas regiones que se encuentran en medio “. Entonces, un posible acuerdo político entre China y Japón se sumaría el impulso del BRI, la EEU y la OSC.
Por otra parte, tanto de China como Rusia están de acuerdo en utilizar una vía rápida para admitir a Irán como miembro de pleno derecho de la OCS.
Habrá que comparar esta política inclusiva con las declaraciones del secretario de Estado “T.Rex” Tillerson pidiendo un cambio de régimen en Irán .
Mientras la integración de Eurasia se mueve inexorablemente a pasos agigantados, la proverbial arrogancia atlantista no podría ser más evidente.
Desde que Moscú decidió intervenir en la tragedia Siria el cambio en el tablero de juego ha sido fundamental. Ningún analista en Occidente, aparte de Alastair Crooke entendió que se trataba de una operación al estilo OCS; aunque Irán, Irak, Siria y Hezbollah no son parte de la OCS, la forma en que se coordinan con Rusia muestra con claridad que esta es una alternativa viable a las acciones unilaterales del imperialismo “humanitario” y las aventuras militares, estilo OTAN.
El dispositivo “4 + 1” – Rusia, Irán, Irak, Siria y Hezbollah – cuenta con el respaldo “sotto voce” de China, dispuesta a combatir luchar todas las formas de terrorismo yihadista salafista y al mismo tiempo evitar el cambio de régimen en Damasco.
Con una política exterior caótica, Donald Trump ha demostrado que es incapaz de coordinar cualquier política , aparte del acoso a Irán. Por tanto para Rusia, y China la membresía de Irán en la OCS será clave.
Además, Pekín entiende – por su relación con Qatar (su mayor proveedor de gas natural) los altos riesgos que se producirán , antes o después, que el emirato acepte el pago de la energía en yuanes.
El eje Qatar – Irán – es la razón principal que llevó a la Casa de Saud a negarse a una explotación común de los yacimientos de gas más grandes del mundo (North Dome / South Pars) que comparten en el Golfo Pérsico.
Doha se tomó su tiempo para darse cuenta que después del “4 + 1” que un gasoducto desde Qatar a Turquía a través de Arabia Saudí y Siria (para el mercado europeo) no se podrá construir nunca . Ankara también lo sabe. Sin embargo, podría construirse un oleoducto Irán-Irak-Siria – con una posible ampliación a Turquía – con el gas de Norte Dome / Sur de Pars.
Toda esta ecuación revolucionaría de la producción de energía en el sudoeste de Asia; con una considerable descenso de la hegemonía para los petrodólares de Arabia Saudí y los Estados Unidos
Imagínense que Qatar / Irán vende su gas a Europa en euros y no en dólares estadounidenses y, que los chinos paguen a Qatar – y a Arabia Saudita – en yuanes por sus suministros de energía.
No nos equivoquemos; el futuro – inexorable – del comercio de la energía no será en petrodólares será en yuanes, porque son convertibles en oro .
Viva el nuevo Califato
Nunca será suficiente destacar la importancia de la asociación estratégica entre Rusia y China para coordinar sus políticas en la integración de Eurasia.
Durante los primeros meses de 2017, en Moscú y en Pekín la hipótesis de trabajo fue que la administración Trump estaba dispuesta a comprometer a Rusia como un socio para nuevos proyectos de petróleo y gas en Eurasia. Era el modelo “kissingeriano” , insinuado por Trump. Su objetivo era debilitar la asociación estratégica entre Rusia y China, mientras Washington aumentaría la presión sobre Beijing en múltiples frentes.
Bueno, eso no puede suceder por el momento – teniendo en cuenta la maniática histeria anti-Rusia para el consumo interno en los Estados Unidos .
En consecuencia, lo que queda de la política exterior de Trump es la GWOT (la guerra global contra el terrorismo) y volver utilizar todos los medios necesarios para impedir el aumento de la influencia iraní en el sudoeste de Asia. Esto implica promover el poder geopolítico de la perniciosa Casa de Saud .
Eso explica el entusiasmo de Trump (en Twitter) por la “guerra relámpago” de Casa de Saud contra Qatar – que en realidad es un movimiento contra de Irán. Pekín por su parte observa de cerca, y ha visto la acción contra Qatar como lo que realmente pretende; un intento de perturbar el avance de las nuevas rutas de la seda.
Al mismo tiempo, Beijing y Moscú se divierten por unas evidentes inconsistencias. El Pentágono no parece inclinado a anexar Qatar; la base aérea Al Udeid y el HQ de Centcom son suficientes. El regente del Pentágono “Mad Dog” Mattis está más que encantado por la venta de $ 12 mil millones en los F-15 al “patrocinador del terrorismo” . Mientras Trump “apoya” a la Casa de Saud, Mattis “apoya” a Doha. Y, Tillerson se niega a tomar partido.
La CCG( una embrionaria OTAN Árabe, podría estar muerta y enterrada , a pesar de la patética danza de la espada de Trump en Riad. Sin embargo, Moscú y Pekín – y Teherán – están plenamente conscientes que estos contratiempos sólo exacerbarán el “excepcionalismo” estadounidense ( también conocido como la política del lodazal del “estado profundo” ) continuará para provocar estragos.
El Califato en “Siria” ahora está muerto – especialmente si Rusia confirma que a muerto a su creador. Es una pena – porque una Siria desestabilizada sería perfecta para desestabilizar a Rusia desde el Cáucaso hasta Asia Central; la inteligencia rusa nunca olvida que hay apenas 900 km de Alepo a Grozni.
Al igual que Terminator, el “estado profundo” de Estados Unidos está de regreso. Su sueño húmedo sigue siendo crear las condiciones para la desestabilización de una vasta extensión desde Levante hasta el sur de Asia – con posibles futuras olas de terror hacia el norte y el este de Rusia y de China. El objetivo: impedir la coordinación del BRI, la EEU y la OCS.
Agravando él escenario el Pentágono se niegan a abandonar Afganistán – una cabeza de puente que causa estragos en Asia Central. ¿Qué podría salir mal? Después de todo, ahora el Daesh se posicionada en Asia Central, no muy lejos de Xinjiang y el Corredor Económico entre China y Pakistán (CPEC) – un nodo clave para la ruta de la seda.
Aún así, la guerra relámpago de Arabia anti-Qatar – se está desenredando – y en el mediano plazo puede precipitar un cambio sísmico monumental, acelerando el ingreso de Irán y de Turquía en la OCS; provocando un entente de Doha con Rusia e Irán; y anticipando un duro golpe a la hegemonía del petrodólar. Todo esto debe haber sido discutido en detalle en Astana, en la cumbre de la OCS – en la bilateral Putin-Xi.
El excepcionalismo actúa cada vez más errático; todas las decisiones estratégicas claves descansan en la relación Xi-Putin – y lo saben. Por tanto, lo indudable es que la OCS estará obligada a involucrarse cada vez más en la protección de su gran proyecto para el siglo 21; la integración de Eurasia.

viernes, 23 de junio de 2017

¿Cuáles son las alternativas de Catar?: Entre "someterse" o "romper totalmente" con Riad

La ruptura de relaciones de varios países con Catar no solo tiene consecuencias imprevisibles para Medio Oriente, según analiza una especialista en la materia.
¿Cuáles son las alternativas de Catar?: Entre "someterse" o "romper totalmente" con Riad
Imagen ilustrativa.
Fadi Al-Assaad / Reuters
Este 5 de junio, varios países rompieron relaciones con Catar y desataron una crisis diplomática en
Medio Oriente que aún no se solucionó. Para analizar la situación, RT entrevistó a Mariela Cuadro, doctora en Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de San Martín (Argentina).
Esta socióloga detalló las causas y consecuencias que este conflicto puede tener para las partes implicadas y la región en su conjunto; en especial, las internas de la casa real en Arabia Saudita, las guerras en Siria y Yemen y el conflicto palestinoisraelí.

Arabia Saudita, Trump y la crisis

Cuadro señaló que el viaje del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a territorio saudí "no fue común" y, sin lugar a dudas, influyó en la decisión que Riad tomó días después contra Catar. "Arabia Saudita fue el primer país que visitó" desde que accedió a cargo y eso implicó "un espaldarazo muy fuerte, con la intención de que Riad realice inversiones en la economía estadounidense".
A pesar de que en ese respaldo se puede ver "un fuerte enfrentamiento con Irán y un apoyo a Israel", esta analista consideró que Washington "está enviando un mensaje por los menos confuso", debido a que hay "una Casa Blanca que está más alineada con Arabia Saudita, festeja sus decisiones y señala que, si Catar tiene lazos con el terrorismo, va a tener que dejarlos" pero, por otro lado, hay "otra línea de gobierno" de los secretarios de Defensa y de Estado, que "han salido a ser más moderados". 

No obstante, la socióloga hizo hincapié en otro aspecto poco mencionado relacionado con los reacomodamientos en la monarquía saudí. "Desplazaron al príncipe heredero", Mohamed ben Nayef,nombraron en su lugar a quien "hasta hoy era vicepríncipe", Mohamed ben Salmán, y "creo que puede haber alguna relación entre aumentar los problemas en el flanco externo para reducir las disputas que van a aparecer internamente".
"Ya con Mohamed ben Nayef se había saltado a la generación de los nietos" del rey, lo cual de por sí implicó tensiones, porque "tuvo muchos hijos con muchas mujeres", con lo cual "se optó por una de las ramas de la familia, que es la Sudairi", por lo que para "suavizar" esa disputa buscaron "alguna distracción externa".

Una disputa política

Mariela Cuadro estima que en Occidente se suelen encasillar los conflictos de Medio Oriente en términos sectarios; es decir, entre distintas vertientes del islám. Sin embargo, la ruptura entre Arabia Saudita y Catar no se puede explicar en esos términos, ya que "tiene la particularidad de ser entre dos Estados wahabitas": "no solo musulmanes y no solo sunitas", con lo cual "me parece que es una disputa fundamentalmente política".
Ahora bien, esta lucha por el poder regional no es nueva. Desde 1995, Catar intenta "tener peso e influencia en la región" y, desde ese mismo año, Arabia Saudita trata de "coartar esa vocación catarí" y, por ahora, "lo ha logrado". Esta experta puso como ejemplo la Primavera Árabe, cuando Doha respaldó a la Hermandad Musulmana y la organización "salió muy perjudicada de ese proceso".

Naseem Zeitoon / Reuters
De todas formas, Cuadro analizó que "en este momento se da un aumento de las tensiones a un punto donde a Catar le resulta muy difícil volver sobre sus pasos y abandonar su autonomía política". Según su mirada, estamos ante un panorama "bastante complicado".
Se está mostrando "una inflexibilidad muy grande de parte de Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos (EAU) que a Catar no le deja muchas alternativas", opinó. En concreto, las opciones son dos: "O se somete a los dictados de Riad o rompe totalmente, con consecuencias muy graves para la región y, tal vez, el mundo".

Siria y Yemen

O se somete a los dictados de Riad o rompe totalmente, con consecuencias muy graves para la región y, tal vez, el mundo
En las guerras en Siria y Yemen, los dos principales conflictos que hay hoy en la región, tanto Arabia Saudita como Catar intervienen de una u otra forma. En ese sentido, surge la inquietud respecto a como modificará esta tensión entre ambos países el escenario bélico local.
Para Mariela Cuadro no habrá grandes cambios, ya que Arabia Saudita y Catar "no han actuado siempre de manera conjunta". "Es cierto que han apoyado el derrocamiento de Bashar al Assad" en Siria, pero "no a los mismos grupos opositores", explicó. De hecho, "una de las razones por las cuales el conflicto en Siria se ha hecho tan difícil de desgranar se debe justamente a la cantidad de facciones que existen", añadió.
Además, contextualizó que en esta guerra ambos países "ya no son tan importantes" y la resolución del conflicto "pasa un poco más por Turquía, Rusia, EE.UU. e Irán".
Por otra parte, el caso de Yemen "es muy complicado realmente" porque, si bien "también estuvieron actuando juntos", en determinado momento "ambos apoyaron a facciones distintas". "Creo que Catar va a tender a retirarse de Yemen. Estaba participando, pero no era una de las principales fuerzas involucradas, por eso no se si cambiaría demasiado", consideró Cuadro.

Alaa Faqir / Reuters

Un retroceso para Palestina

Finalmente, sí expresó que este aislamiento regional de Catar tendrá impacto negativo para la comunidad palestina. Puntualmente, "para el conflicto intrapalestino puede tener importantes consecuencias". Actualmente, hay una situación donde está "Hamás apoyado por Catar, el presidente palestino Mahmud Abbás de Al Fatah debilitado tratando de aferrarse al poder y otras facciones dentro de su organización planteando su sucesión".
Uno de los nombres que suena "y que estaría apoyando EAU es el de Mohamed Dahlan, un militante de Al Fatah que vive justamente en ese país". Ante este escenario, "puede haber algún tipo de disputa entre Hamás y la facción de Al Fatah que termine imponiéndose y sucediendo a Abbás".
Para la especialista "esto va a seguir mellando la unidad del pueblo palestino, que creo que es muy necesaria", por lo que el conflicto con Catar "no ayuda en lo más mínimo a la resolución del conflicto palestinoisraelí" sino al contrario, "le sirve al Estado de Israel".
"Deja a Catar —que estaba apoyando a Hamás y reconstruyendo Gaza— fuera del juego. El bloqueo económico, si se estira en el tiempo, claramente va a perjudicar a los habitantes de Gaza", concluyó.

Santiago Mayor
 https://actualidad.rt.com


sábado, 17 de junio de 2017

La guerra de junio de 1967 y el Movimiento Nacional Palestino

Mouin Rabbani

 

La guerra de 1967 no creó el movimiento nacional palestino contemporáneo, pero si las condiciones para su meteórico ascenso y su capacidad de arrebatar la custodia de la cuestión Palestina a los estados árabes. Este proceso ha tenido importantes consecuencias hasta hoy.
Desde el fin de la Gran Revuelta Árabe de 1936-1939 contra el mandato británico en Palestina hasta la guerra de 1967, los palestinos fueron a menudo poco más que espectadores de las decisiones y acontecimientos que determinaron regional e internacionalmente su destino, en primer lugar, el establecimiento en 1948 del Estado de Israel, lo que resultó en su desposesión colectiva. Aunque los movimientos nacionalistas palestinos, como el Movimiento de Liberación Nacional Palestino (Fatah), empezaron a surgir una década después del Nakba (catástrofe) de 1948, a lo largo de los años 1950 y 1960, la mayoría de los palestinos buscaron y esperaron que su salvación vendría de un mundo árabe movilizado. Más palestinos se unieron a los diversos movimientos pan-árabes, comunistas o islamistas que proliferaron en toda la región, o juraron lealtad a líderes o regímenes árabes específicos, que los que se comprometieron con las organizaciones que defendían un programa claramente palestino. La Organización para la Liberación de Palestina (OLP), de hecho, fue establecida por la Liga Árabe, en 1964, como un mecanismo a través del cual los estados árabes, especialmente el Egipto de Gamal Abdel-Nasser, podrían controlar los crecientes niveles de activismo nacionalista palestino y con ello perpetuar su custodia sobre la cuestión de Palestina y su liderazgo del mundo árabe.
Bastaron seis días en junio de 1967 para transformar a fondo estas realidades. A partir de la derrota completa de los ejércitos árabes y el descrédito profundo de los regímenes árabes surgieron nuevos movimientos nacionalistas palestinos. George Habash, que previamente había fundado el pan-arabista Movimiento de los Nacionalistas Árabes, reapareció en diciembre de ese año como secretario general del Frente Popular para la Liberación de Palestina (marxista). En la medida en que los palestinos hicieron de Jordania una base guerrillera palestina, Fatah tomó el control de la OLP en 1968-69 y designó a Yasir Arafat su nuevo presidente. A mediados de la década de 1970 la OLP se había consolidado con éxito como el único representante legítimo del pueblo palestino, y al hacerlo había puesto fin a las reivindicaciones del rey Hussein de Jordania sobre Cisjordania y la representación de su población, y a la negativa de Israel a aceptar su propia existencia.
La centralidad de la cuestión de Palestina en el conflicto árabe-israelí y de la autodeterminación palestina en la agenda internacional fueron consecuencias determinantes, aunque imprevistas, de la guerra de 1967. La transformación de la población palestina de una realidad demográfica dispersa en un actor político unificado sigue siendo el logro más importante del movimiento nacional palestino. Sin embargo, hoy, aparentemente incapaz de contener el avance implacable de los asentamientos de los colonos israelíes, esta, una vez más, en riesgo. Más fragmentados, dispersos y divididos que en cualquier otro momento desde 1948, los palestinos corren el riesgo de, convertirse, una vez más, en una realidad demográfica políticamente inconsecuente. Sin embargo, sólo frenando y revirtiendo la desintegración del movimiento nacional que tomó forma después de 1967 los palestinos serán capaces de convertir su sueño de emancipación y libertad de un espejismo desvanescente en una realidad política.
editor colaborador del Middle East Report, ha publicado y analizado ampliamente sobre los asuntos palestinos y el conflicto palestino-israelí. Fue Analista Senior de Oriente Medio con el Grupo Internacional de Crisis . Anteriormente trabajó como Director para Palestina del Centro de Investigación EEUU-Palestina. Es co-editor de Jadaliyya publicación electrónica.
Fuente:
http://www.jadaliyya.com/pages/index/26655/the-1967-june-war-and-the-palestinian-national-mov
Traducción:

jueves, 15 de junio de 2017

"El conflicto con Qatar viene hace tiempo. No se puede reducir a lo religioso"

Mariela Cuadro, Doctora en Relaciones Internacionales y coordinadora del Departamento de Medio Oriente, del IRI-UNLP, analizó en L’Ombelico del Mondo la crisis desatada tras la decisión de Bahrain, Egipto, Arabia Saudita y Emiratos Árabes de cortar sus relaciones con Qatar, acusado de financiar el terrorismo internacional. “Este problema no es religioso, es político”, aseguró Cuadro ante cierto intento de los medios internacional de insistir en la dicotomía sunitas-chiitas para explicar la crisis, que se desata pocos días después de la visita del presidente norteamericano Donald Trump a Arabia Saudita.
Pulse aquí para escuchar el audio

lunes, 12 de junio de 2017

50 años de ocupación israelí, por Daniel Barenboim


50 años de ocupación israelí

Ha pasado medio siglo y el final del conflicto entre dos naciones convencidas de que tienen derecho a reclamar el mismo pedazo de tierra parece más alejado que nunca. Europa, sobre todo Alemania, debe actuar en favor de los palestinos

La política internacional actual está dominada por cuestiones como el futuro del euro y la crisis de los refugiados, la amenaza de que la presidencia de Trump provoque el aislamiento de Estados Unidos, la guerra de Siria y la lucha contra el extremismo islámico. No obstante, hay otro tema casi omnipresente desde la primera década del nuevo milenio pero que cada vez aparece menos en las noticias y, por tanto, cada vez está menos presente en la conciencia colectiva: el conflicto en Oriente Próximo. Durante decenios, el enfrentamiento entre israelíes y palestinos fue una preocupación constante para Estados Unidos y Europa, y la resolución del conflicto, una de sus grandes prioridades políticas. Sin embargo, después de numerosos y fracasados intentos de poner fin a esta situación, da la impresión de que el statu quose ha consolidado. El mundo sigue pensando —con malestar, con impotencia y con cierta desilusión— que este conflicto es irresoluble.
La situación es más trágica aún en la medida en que los frentes se han ido reforzando y la situación de los palestinos ha empeorado sin cesar, y ni el más optimista puede atreverse a suponer que el Gobierno actual de Estados Unidos vaya a abordar el problema con una actitud prudente y sensata. Y la tragedia se va a hacer notar especialmente este año y el próximo, porque vamos a vivir dos aniversarios llenos de tristeza, en particular para los palestinos: en 2018 se conmemorará el 70º aniversario de lo que los palestinos llaman al Nakba, “la catástrofe”, que supuso la expulsión de más de 700.000 personas del antiguo territorio incluido en el mandato británico, como consecuencia directa del plan de la ONU para la partición de Palestina y la creación del Estado de Israel, el 14 de mayo de 1948. Al Nakba sigue vigente, puesto que más de cinco millones de descendientes directos de aquellos palestinos desplazados continúan hoy viviendo en un exilio forzoso.
Y este año, el 10 de junio se han cumplido 50 años de ocupación continuada de las tierras palestinas por parte de Israel, una situación moral y físicamente intolerable. Incluso los que piensan que la Guerra de los Seis Días —que terminó el 10 de junio de 1967— fue necesaria porque Israel tenía que defenderse deben reconocer que la ocupación y todo lo que ha sucedido con posterioridad constituyen un desastre absoluto. No solo para los palestinos sino también para los israelíes, desde el punto de vista estratégico y desde el punto de vista ético.
La ocupación actual es inaceptable, tanto desde el punto de vista estratégico como moral
Ha pasado medio siglo desde entonces, y el final del conflicto parece más alejado que nunca. Nadie se hace hoy ilusiones de poder ver a un joven palestino o a un joven israelí tendiendo la mano al otro. Y es un problema que, a pesar de que haya dejado de ser “popular”, como decía antes, sigue siendo importante, incluso crucial. Para los habitantes de Palestina e Israel, para todo Oriente Próximo y para el mundo entero.
De ahí que, coincidiendo con el 50º aniversario de la ocupación, me atreva a pedir a Alemania y a Europa que vuelvan a dar prioridad a la resolución del conflicto. No estamos hablando de un enfrentamiento político, sino de un enfrentamiento entre dos naciones que están completamente convencidas de que tienen derecho a reclamar el mismo, y pequeño, pedazo de tierra. Europa, que hace declaraciones sobre la obligación de ser más fuerte y más independiente, debe ser consciente de que esa nueva fortaleza y esa nueva independencia implican exigir de manera inequívoca que Israel ponga fin a la ocupación y reconozca el Estado palestino.
El hecho de ser un judío y vivir en Berlín desde hace más de 25 años me permite tener una perspectiva especial sobre la responsabilidad histórica de Alemania en este conflicto. Si tengo la posibilidad de vivir libre y felizmente en este país es solo gracias a que los alemanes han afrontado y digerido su pasado. No cabe duda de que, incluso en la Alemania actual, existen tendencias extremistas y preocupantes contra las que todos debemos luchar. Pero, en general, la sociedad alemana es hoy una sociedad libre y tolerante, consciente de su responsabilidad humanitaria.
Hay que encontrar una solución justa para la crisis de los refugiados y el retorno de los palestinos
Alemania e Israel, por supuesto, siempre han tenido una relación especialmente estable; la primera siempre se ha sentido, y con razón, en deuda con el segundo. Pero no tengo más remedio que ir un poco más allá: Alemania tiene también una deuda especial con los palestinos. Sin el Holocausto, nunca se habría llevado a cabo la partición de Palestina, ni se habrían producido al Nakba, la guerra de 1967 y la ocupación. Ahora bien, no son solo los alemanes los que tienen una responsabilidad hacia los palestinos, sino todos los europeos, porque el antisemitismo fue un fenómeno que se dio en toda Europa, y los palestinos siguen sufriendo sus consecuencias directas, a pesar de no tener ninguna culpa de aquello.
Es absolutamente necesario que Alemania y Europa asuman esa responsabilidad respecto al pueblo palestino. Eso no significa que haya que tomar medidas contra Israel, sino en favor de los palestinos. La ocupación actual es inaceptable, tanto desde el punto de vista estratégico como desde el punto de vista moral, y debe terminar. Hasta ahora, el mundo no ha hecho nada verdaderamente importante para lograrlo, y Alemania y Europa deben exigir el fin de la ocupación y el respeto de las fronteras anteriores a 1967. Hay que fomentar una solución con dos Estados, pero, para eso, es necesario que se reconozca a Palestina como Estado independiente. Hay que encontrar una solución justa para la crisis de los refugiados. Hay que reconocer el derecho de retorno de los palestinos y ponerlo en práctica en colaboración con Israel. Hay que garantizar una distribución equitativa de los recursos y el respeto a los derechos civiles y humanos de los palestinos. Y todo esto es tarea de Europa, sobre todo ahora que vemos cómo está cambiando el orden mundial.
Cuando han pasado 50 años desde aquel 10 de junio, quizá estamos muy lejos de poder resolver el conflicto israelo-palestino. Solo si Alemania y Europa empiezan ya a asumir su responsabilidad histórica y a tomar medidas que ayuden a los palestinos será tal vez posible evitar que, cuando llegue el 100º aniversario de la ocupación israelí de las tierras palestinas, la situación siga igual
Daniel Barenboim es pianista y director de orquesta.
Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia.
 Fuente www.elpais.com

viernes, 9 de junio de 2017

Observatorio Geohistórico UNLu



Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Luján

Decano
Omar Gejo

Directora del OGH

Lidia Soria
Comité Directivo
Arduino Eugenia
Chiasso Cecilia
Martinelli Martín
Trujillo Oscar
Varela Brisa


https://obgeohistorico.wordpress.com/

Blog del Observatorio Geohistórico.
El Observatorio será presentado a la comunidad en el contexto de la presentación de Proyectos de Asignatura y de los Proyectos de Investigación del Depto. de Ciencias Sociales UNLu los días 16 y 17 de agosto.



https://www.facebook.com/obgeohistorico/ 


http://www.cienciassociales.unlu.edu.ar/
http://www.redsocialesunlu.net/    Revista Electrónica
RED Sociales es la primera Revista Electrónica del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Luján, que se pone en marcha como consecuencia de la magnitud y diversidad de la producción académica generada a través de sus docentes, y por la necesidad de difusión del conocimiento científico que permite Internet.
http://www.unlu.edu.ar/carg-prof-historia.html
http://www.unlu.edu.ar/carg-prof-geografia.html
http://www.unlu.edu.ar/posgrado.html

miércoles, 7 de junio de 2017

Qatar: 13 motivos de una extraña crisis en la región



El rey Salman de Arabia Saudí y Trump, en Riad. REUTERS/Jonathan Ernst

mm
¿Es posible que siete aliados de EEUU declaren una guerra, de momento diplomático-económica, contra Qatar, que es la sede del Comando de EEUU para Oriente Próximo (CENTOCOM), la más grande que posee el Pentágono en toda la región, sin la autorización de la Casa Blanca? Se trata de la primera consecuencia de la visita antiiraní de Donald Trump a Arabia Saudi, y puede ser una crisis trampa para arrastrar a Irán a una guerra regional, ahora que EEUU no se va capaz de enfrentarse directamente a esta nación, y quedarse con la primera reserva mundial de gas y la tercera de petróleo.
El pretexto del conflicto son unas declaraciones del emir de Qatar Tamim Bin Hamad Al Thani, en las que afirma que una guerra contra Irán sería una locura, ya que desaparecerían todos los países árabes del Golfo Pérsico, o que Trump no iba a durar en el poder. Además, se le acusa a Tamim de financiar a los Hermanos Musulmanes (HM), a los que consideran terroristas, y desestabilizar a los países árabes. ¿No ha sido Arabia Saudí quien ha agredido militarmente a Irak, Bahréin, Yemen o Siria? Cierto. Qatar, al igual que Arabia Saudí, EUA y EEUU, ha patrocinado el yihadismo sunnita que opera en Afganistán, Irak, Yemen, Siria, Libia, Chechenia, Rusia, China y Europa. Pero, ¿cómo es posible haber patrocinado el terrorismo mundial durante años sin que 11.000 soldados de EEUU instalados allí no se hayan enterado?
Castigo aleccionador para los traidores
De nada le ha servido a Doha alegar el ciberataque, falseando las palabras del emir, o pedir a los líderes de Hamas (filial palestina de HM) que abandonen el país. Los castigos, que incluyen el bloqueo aéreo, terrestre y marítimo de Qatar, así como la expulsión de miles de familias qataríes de Arabia Saudí y de Emiratos Árabes Unidos (EAU), pueden tener consecuencias imprevisibles para el país (como la falta de alimentos que importa de Arabia) y para la paz mundial.
Para Arabia Saudí, que tras la visita de Trump se siente fuerte para incendiar toda la región, los pecados de Qatar son:
  1. Socavar la política de Trump-Salman-Netanyahu de contener a Irán y desmontar el frente árabe antiiraní. Qatar (del término persa Guadar: Puerto), junto con Omán y Kuwait, defiende la distensión en el Golfo Pérsico y mantiene relaciones cordiales con Teherán. Doha apoyó el acuerdo nuclear entre Irán y los 5+1, una espina clavada en el corazón de los saudíes. En 2013, Doha fue el único miembro del Consejo de Seguridad de la ONU que votó en contra de la Resolución 1696 que exigía a Irán suspender el enriquecimiento de uranio de su programa nuclear. Antes, había firmado con Teherán un acuerdo de seguridad y lucha antiterrorista y había abierto su mercado a las inversiones iraníes. Ahora, además, ha contactado con Ghasem Soleimani, comandante iraní de las Fuerzas de Qos, que lucha en Siria e Irak contra los yihadistas sunnitas. Para Doha, Irán no es sólo su socio a la hora de explotar el campo de gas más grande del mundo (North Dome/South Pars), sino que es el país que junto con la India y Rusia le está salvando de convertirse en una colonia de Arabia Saudí.
  2. Negarse a formar parte de una OTAN sunnita contra los chiitas (Irán y Siria).
  3. Financiar a los HM en Egipto y a otros países en perjuicio del wahabismo.
  4. Criticar, desde el canal Al Jazzeera, a los reyes y presidentes árabes, salvo al emir de Qatar, y mientras ataca a Daesh (wahabita) legitima a Hizbolá, dejando de llamarle “partido de Satanás”.
  5. Negociar la cesión de una base militar a Turquía, país resentido con EEUU por armar a los kurdos sirios, los segundos gobernado por los HM.
  6. Impedir que su sistema político (¡que comparado con el absolutismo saudí, es una democracia!) se convierta en un modelo a seguir en la zona. Tamim permitió elecciones municipales en 1991, el derecho al voto de la mujer y en teoría reconoció, en la Constitución de 2003, la libertad de expresión y de asociación.
La postura de EEUU
Washington no acepta que en este mundo maniqueo Doha baile con todos: acoge una oficina diplomática israelí y otra de Hamas, financia a los yihadistas en Siria contra Bashar al Asad, mientras apoya el alto el fuego. Trump se opone a Qatar por:
  1. La reticencia de Doha a utilizar su territorio contra Teherán, del que le separan sólo 1759 kilómetros de agua. En un vídeo de Daesh en distintas lenguas de Irán, los terroristas amenazan con atacar este país. Pueden contar con los grupos reaccionarios iraníes, como Muyahedines del Pueblo, colectivos de kurdos, baluches o árabes, descontentos por las políticas discriminatorias de Teherán respecto a las minorías étnicas que componen cerca del 60% de la población de Irán. De hecho, los dos recursos que tienen EEUU-Arabia-Israel para destruir la nación iraní son: por un lado, una guerra regional, y, por otro, provocar tensiones étnico-religiosas, sobre todo desde las fronteras de Pakistán, Afganistán, Turquía y el Golfo Pérsico. De hecho, el atentado en el parlamento iraní puede ser el inicio de este tipo de acciones para desestabilizar Irán.
  2. Qatar fue la única monarquía de la zona que condenó la ley de inmigración de Trump.
  3. Al querer incluir a los HM (a los que Obama apoyaba) en la lista terrorista, Washington crea una nueva alineación en la región: fortalece su alianza con Arabia y Egipto, mientras que debilita a Turquía y a Qatar.
  4. Profundizar aún más la brecha entre los regímenes árabes, provocando un conflicto interislámico que les debilita, beneficiando así a la incesante expansión israelí. Pero Irán no puede explotar esta fisura: mientras el presidente Hassan Rohani defiende la paz y cooperación con Qatar y Arabia Saudí, el jefe del Estado, Ayatolá Ali Jamenei, no cesa en sus ataques a la familia Al Saud.
  5. Impedir que Qatar y Rusia (los dos gigantes del gas) amplíen sus relaciones energéticas. A pesar de que Qatar (junto con Arabia y EEUU) patrocinó el terrorismo checheno, o de que Rusia ordenó en 2004 matar en Doha a un líder separatista checheno, el emir Tamim visitó Rusia en 2016 buscando alternativas a su relación con Occidente: invirtió 2.500 millones de dólares en Rusia para conseguir influencia política sobre Moscú, sobre todo ahora que ha fracasado en derrocar a Bashar al Assad y en llevar adelante el proyecto del gasoducto sunnita cruzando Siria. Quizás pueda participar en la reconstrucción del país. Dejó mucho dinero en el aeropuerto de Pulkovo de San Petersburgo y firmó el mayor acuerdo de inversión extranjera directa en el sector energético a nivel mundial, quedándose con el 40% de Rosneft y de otras compañías energéticas privadas rusas.
  6. Y, sobre todo, incrementar el estado de guerra en la zona para reconfigurar el mapa de Oriente Próximo y “hacer América más grande”. Para ello, ha introducido la táctica antiqatari en la estrategia de la lucha antiiraní.
Medidas de Trump
  1. Lanzar una campaña contra Qatar en la prensa, acusándolo de financiar el terrorismo.
  2. Airear el tema de la esclavitud de los inmigrantes.
  3. Sabotear el Mundial de 2022, haciendo brillar los sobornos que pagó a la FIFA.
  4. Llevar a cabo un golpe de Estado, como el lanzado desde la base turca de Incirlik contra Tayyeb Erdogan. Así, Tamim, de 36 años. puede ser derrocado por:
-Sus primos del clan de Ahmed bin Ali Al Thani, el primer emir del país tras su independencia de Gran Bretaña en 1971, que le consideran un “desastre” y se han ofrecido para sustituirle.
-Su medio hermano mayor, Mishaal, nacido de la primera esposa de Hamed al Thani.
-El propio Hamed, el emir padre, al que derrocó, en complicidad con su madre, la jequesa Moza bint Nasser.
El jefe del Comité de Relaciones Públicas de Arabia Saudí en EEUU, Salman al-Ansari, ha recomendado en un tuit al emir que aprenda del destino del expresidente egipcio Mohammad Mursi de los HM, derrocado en 2013 por el general Al Sisi, quien recibió como recompensa 160.000 millones de dólares del Rey Salmán de Arabia. La misma amenaza la repite el diario saudí Al-Riad: “Cinco golpes en 46 años; el sexto no es improbable”.
El temor y las opciones de Qatar
Doha no quiere ser víctima del pulso entre Irán y Arabia por la hegemonía regional y busca un equilibrio en sus relaciones con dichas potencias. El emir de Qatar teme que Arabia, apoyada por EEUU, y bajo el pretexto de la amenaza iraní y la lucha antiterrorista, ocupe el país y sus inmensas reservas del gas, ahora que sus propios campos de petróleo se secan. Para evitarlo tiene las siguientes salidas:
-Acudir a Trump y comprarlo con un cheque con muchos ceros, como lo ha hecho Arabia Saudí, que ha pagado 110.000 millones de dólares por armas y ha conseguido que la prensa de EEUU ya no hable de su implicación en el terrorismo del 11-S; hizo lo mismo con Gran Bretaña: 4.200 millones de dólares en contratos de armas y Londres no publicará los resultados de la investigación sobre la financiación de los islamistas radicales.
-Retroceder en su política hacia Irán; acatar la tutela de los Al Saud.
-Unirse a la coalición de Irán-Irak-Siria y arriesgarse a morir como Saddam o Gadafi.
-Fortalecer su acuerdo militar con Turquía, país molesto con EEUU por armar a los kurdos sirios.
La tensión ha llegado a niveles de difícil retorno. Los presidentes de Turquía y de la India intentan mediar en el conflicto. A Nueva Delhi le preocupa un corte en el suministro de petróleo y la situación de miles de trabajadores indios que desde esta zona envían remesas por valor de 60.000 millones de dólares. El conflicto, además, puede dañar la economía qatarí y acabar con las inversiones extranjeras. Moody’s Investor Service redujo la calificación crediticia de Qatar a la cuarta categoría de inversión, señalando la incertidumbre de su modelo de crecimiento económico.
Le ha tocado a Qatar ser la próxima víctima de la farsa de la “guerra contra el terrorismo” de los principales patrocinadores mundiales del terrorismo. ¡Locos embusteros!
Hay que recuperar la ONU para contener el trumpismo-wahabita

 http://blogs.publico.es/puntoyseguido/3976/qatar-13-motivos-de-una-extrana-crisis-en-la-region/

miércoles, 31 de mayo de 2017

El interminable umbral de la mirada. Visibilizar a las mujeres en el Próximo Oriente Asiático y Africano.

UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DEPARTAMENTO DE HISTORIA



PROPUESTA DE SEMINARIO, CURSO DE POSGRADO. 2017.


El interminable umbral de la mirada. Visibilizar a las mujeres en el Próximo Oriente Asiático y Africano.
Dra.Susana B. Murphy

Fundamentación.
El pasado, presente, futuro se puede representar mediante el uso del espejo en el que se reflejan los cuerpos y se descubren “identidades”, sin embargo la imagen que devuelve el espejo no siempre se corresponde con el referente. Así, los espejos deformantes permitieron que Occidente se definiese ventajosamente frente a las representaciones falaces del “otro”, y sus diferentes facetas, bárbaro, infiel, hereje, salvaje, nómade, oriental lo que provocó la transmutación y profundización de los mitos de alteridad y rechazo. De las películas a la literatura de ficción y desde el campo de la política exterior y otras polémicas, el Islam se instituye en un linde, lo propio se asoma a la extranjería. El abordaje del estudio de la alteridad tiene un carácter interdisciplinario y la pregunta acerca de: ¿quién es el otro, la otra?. El problema se ha planteado en diferentes disciplinas, antropología, literatura, psicoanálisis, historia, arte, estética, y en la imagen de la presencia y/o ausencia del cuerpo. Las respuestas y las miradas son heterogéneas, hoy, “el otro” “la otra”, , es la experiencia de la ajenidad, la diferencia, y la singularidad. Es preciso recordar que siempre hubo un“otro” que se metamorfoseó, se transformó en tiempos y espacios distintos sobre la base de la relación/negación, interacción/ rechazo con el poder de turno. Las “otras”, mujeres carentes de voz en la Historia, comienzan a ser visibilizadas en los medios de comunicación, en los discursos políticos, pero ¿en relación a qué hechos cobran visibilidad? Lo hacen en vinculación a la prostitución, las prácticas culturales del velo, la ablación del clítoris, los llamados crímenes de honor o su supuesta más elevada natalidad, representadas como “víctimas pasivas”de sus sociedades patriarcales. El interés es resaltar la diferencia cultural encarnada en las mujeres que legitima su exclusión social y sus múltiples realidades. Asimismo, la diferencia religiosa es utilizada como elemento clave en la construcción del/de la “inintegrable cultural”, los fundamentos de esta premisa se apoya, en una visión esencialista e inmutable del Islam y en la presunción de la existencia de bloques homogéneos. Un serio análisis feminista permitirá profundizar y revelar las lógicas de exclusión e inclusión y así desvelar las raíces androcéntricas, etnocéntricas, colonizadoras en la conformación de las representaciones sociales de las “otras culturales”.
Es necesario destacar que en la obra de Ibn-Khaldún, Introducción a la Historia. Al Muqaddimah, se trazó con rigor el panorama de la sociedad humana y sus problemas. Sin embargo, gran parte de las interpretaciones de su obra se utilizan para justificar la supuesta inferioridad de los árabes. Las obras de los eruditos musulmanes se distorsionan para demostrar que los árabes musulmanes no son capaces de adaptarse al mundo moderno. Estas reflexiones de siglos pasados permanecen en la actualidad y se manifiestan de distinta formas pero con total crudeza. El mundo blanco o meor dicho el racismo, excluye a los autóctonos, a veces erradicados y suplantaba de manera avasallante a los sobrevivientes de esos pueblos, cuya historia no se había inscrito en simbiosis con la civilización occidental, considerada única referencia válida. Era y es impensable respetarlos.
Actualmente, se necesitó hallar un “otro satánico” y así se resignificó una antigua demonización, hoy peligrosidad , representada en la figura del Islam y los musulmanes. Para demonizar y deshumanizar a una cultura es necesario convertir a los países islámicos en despóticos, salvajes, terroristas, violentos, a los cuales es necesario hacer entrar en razones dada la locura y enfermedad que los aqueja, imponer prácticas de acción democráticas, educarlos para la paz y la no-violencia, pactar con libertad, en fin concientizarlos de la bondad del Occidente, del equilibrio que aporta la globalización y de la justicia que emana del nuevo imperialismo del siglo XXI. El complejo entramado de la historia de Occidente devela la continuidad exhibida en la elaboración de ese constructo necesario denominado Oriente. Esta teoría y modo de empleo ha sido y es el orientalismo. Sin embardo, es necesario señalar que el espacio se va modificando, el movimiento y desplazamiento de población hace que convivamos en una diversidad cultural cada vez mayor, en consecuencia es necesario aprender, comprender y respetar a esas cultura consideradas diferentes desde la óptica del Occidente europeo.
OBJETIVOS GENERALES

- Que los alumnos conozcan las principales vertientes del pensamiento social contemporáneo en relación a los estudios feministas, la riqueza de la interdisciplina y verifiquen la posibilidad de su aplicación al campo de los estudios históricos del Próximo Oriente Asiáticos y Africano.
- Que los alumnos comprueben la utilidad del uso del método comparativo en sociedades cercanas en el espacio y en el tiempo, y en sociedades sin puntos de contacto para analizar las analogías y diferencias.
- Que los alumnos desarrollen su capacidad de análisis crítico de la bibliografía con el objeto de aproxi marse a la interpretación problematizada de la alteridad y la visibilidad de las mujeres.
.
- Que los alumnos discutan la importancia de la interacción de la pluralidad de fuentes literarias, epigráficas, arqueológicas, iconográficas, para la comprensión histórica del fenómeno seleccionado.


OBJETIVOS ESPECIFICOS


- Tener en cuenta la diversidad de manifestaciones que se expresan en los distintos tipos de fuentes de la historia social como unidades, estructuradas por problemas y no sujetas a una sucesión cronológica diacrónica. El objetivo es inducir a la reflexión creativa para el desarrollo del informe o coloquio, teniendo en cuenta el proceso espacio-temporal

- Abrir nuevas vías de investigación a través de la metodología comparativa y regresiva.

- Interpretar las fuentes y realizar un análisis crítico de la bibliografía para un eficaz aprovechamiento del curso.

CONTENIDOS



  1. Aspectos teóricos y conceptuales de los estudios de género. Los debates feministas contemporáneos. El acto discursivo en términos de poder, expresado en lo linguistico y visual. Fronteras de género y procesos culturales.
.

BIBLIORAFIA OBLIGATORIA.
Burin, M. Estudios de Género. Reseña histórica, en Género y Familia. Poder, amor y sexualidad en la construcción de la subjetividad, Burin, M., y Meler, I., Buenos Aires, Editorial Paidós, 1998.

Butler, J. El género en disputa. El feminismo y la subversión de la identidad, México DF, Paidós, 2001. (Selección)

De Lauretis, T. Alicia ya no. Feminismo, Semiótica, Cine, Cátedra, Madrid, 1992. (Selección)

Medina Martin, R. “El feminismo postcolonial: Una apuesta crítica para el reconocimiento de las mujeres colonizadas como sujetos de cambio y transformación social” en Zurbano Berenguer, B. (Coord.), Mujeres en Medio Oriente, agentes de desarrollo en un contexto de conflicto, Sevilla, Asociación Universitaria Comunicación y Cultura (AUCC), 2012.

Perrot, M. Mi historia de las mujeres, Buenos Aires, FCE, 2008. 

R. Bayona Mojemna y J.S.Gonzálex, “Feminismo musulmán y revueltas en el Medio Oriente: el papel de las mujeres islámicas”, Buenos Aires, Nro.73 Documento de Trabajo, Simposio Electrónico Internacional Oriente Medio y N.de Africa, 2011.


II. Violencia ancestral? Mujeres en la antigüedad---algo más que esposas, hijas, concubinas, magia y hechiceras. El canto de las mujeres: destino Libertad. Las mujeres emprenden vuelo…La visibilidad frente al anonimato.

BIBLIOGRAFIA OBLIGATORIA

Maria Regina Candido (Org), Mulheres na Antiguidade, Rio de Janeiro, NEA-UERJ, 2012, pp. 34- 46- 175-202

Z. Bahrani, Las mujeres de Babilonia en la imaginación orientalista, Buenos Aires, trad. I. Rodriguez, 2015.

Susana B-Murphy, “La memoria del nombre y los problemas de sucesión real en las sociedades heteas y egipcia”, Mora, FFyL, UBA, Buenos Aires, agosto de 1995, pp.112 a 122.

Fátima Mernissi, El miedo a la modernidad. Islam y Democracia, Madrid, 1992

Zainab Bahrani, “Las mujeres de Babilonia en la imaginación orientalista”, T.I.Rodríguez, 2016.




SELECCIÓN DE FUENTES



III “Nous” et les “autres”. La representación corporal en culturas tempranas. La mirada de viajeras al norte de África en los inicios del siglo XX. Relatos: metáforas literarias, visuales y espaciales.

BIBLIOGRAFIA OBLIGATORIA

T.De Lauretis, Alicia, ya no. Feminismo, Semiótica y Cine, Madrid, Cátedra, 1984

M-Scordamaglia, M.Ramos, “Espacios, sentidos y silencios. Cine e Historia en el Medio Oriente”, XII Jornadas de las Mujeres, VI Congreso Iberoamericano de Estudios de Género, San Juan, Argentina, 2012.

Djaouida Moualhi, Mujeres musulmanas: estereotipos occidentales. Versus Realidad Social, Barcelona, Papers 60, 2002

Susana B. Murphy, El hijab, formas de inclusión y exclusión, Lationamérica, Mundo Arabe, www.notilamar.com, 2016.

Claude Giraud, Acerca del secreto. Contribución a una sociología de la autoridad y del compromiso, Buenos Aires, Biblos, 2006, pp.29-42.

Mariela Ramos, “Cine e Historia. Aproximación de la mujer oriental a través del film, Caramel”,

SELECCIÓN DE FUENTES


BIBLIOGRAFIA GENERAL

Susana B. Murphy, “Tomamos a las concubinas para los servicios de todos los días y las esposas para que nos den un descendiente legítimo!, Cuadernos de Historia Regional de Luján, Luján, 1995

Fátima Mernissi, Sueños en el umbral, Barcelona, Energía, 2013.

David Le Breton, Antropología del cuerpo y modernidad, Buenos Aires, Nueva Visión, 1995

David Le Breton, La sociología del cuerpo, Buenos Aires, Nueva Visión, 2002

Catherine Clément y Julia Kristeva, Lo femenino y lo sagrado, Valencia, Cátedra, 2000

Simone de Beauvoir, El segundo sexo, Madrid, Cátedra, 1999

Judith Butler, El género en disputa. El feminismo y la sub versión de la identidad, Buenos Aires, Paidós, 2007

Sophie Bessis, Occidente y los otros. Historia de una supremacía, Madrid, Alianza, 2002

Silvia Citro, Cuerpos significantes.Travesías de una etnografía dialéctica,
Buenos Aires, Biblos, 2009

Judith Butler, Cuerpos que importan. Sobre los límites materiales y discursivo del “sexo”, Barcelona, Paidós, 2008

Jean Bottéro y Samuel Noah Kramer, Cuando los dioses hacían de hombres.´Mitología mesopotámica, Madrid, Akal, 2004

Georges Didi-Huberman, Pueblos expuestos, pueblos figurantes, Buenos Aires, Manantial, 2014, pp.11-36.

Massimo Cacciari, El ángel necesario, Madrid, La balsa de la Medusa Visor, 1989, pp.77-96

Hans Belting, Antropología de la imagen,, Buenos Aires, Katz, 2007, pp.177-232.

Georges Didi-Huberman, Lo que vemos, lo que nos mira, Buenos Aires, Manantial, 2006, pp. 13- 18, 167-177.

Dolores Serrano Niza (Ed), ¿Visibles o invisibles? Mujeres migrantes, culturas y sociedades, Madrid, Plaza Valdés, 2011, pp.147-157